Princesa Sofía

Beatriz Adriana Torres Hernández tiene 7 años y le gusta que le llamen Princesa Sofía. Le diagnosticaron un cáncer en la región sacra (ganglioblastoma). Ayúdanos a salvarle su vida.

Es estudiante del primer grado de primaria, pertenece a una familia indígena originaria de Oaxaca que habla el dialecto zapoteco. La familia, compuesta de 9 integrantes, vive en el ejido El Papalote, una comunidad rural en el Valle de San Quintín, municipio de Ensenada. Emigraron a esta comunidad buscando trabajo como jornaleros. Habitan en dos cuartos de madera con una cocina comunitaria que comparten con otras familias de jornaleros. El baño es de letrina y también lo comparten con otras familias. Los servicios básicos son deficientes.

Cuando su mamá, Rosa Hernández, referida por el Hospital General de Ensenada, llegó en ambulancia en marzo de 2018 al Hospital General de Tijuana (HGT) con Princesa Sofía y dos de sus hermanos adultos, ellos desconocían la gravedad de su salud. Llegaron a una ciudad desconocida para ellos, sin dinero y llenos de incertidumbre y angustia.

Los médicos del Servicio de Oncología Pediátrica del HGT le diagnosticaron a Princesa Sofía un tumor maligno (ganglioblastoma) en la región sacra. Actualmente está en tratamiento.

Necesitamos recaudar fondos para continuar con su tratamiento.

La misión del Patronato HGT es ayudar a niños como Princesa Sofía a vencer el cáncer. Les ofrecemos medicamentos, insumos y estudios de laboratorio que no cubre el Seguro Popular o que escasean en el HGT. Complementamos al HGT con un equipo auxiliar médico para cubrir sus necesidades de nutrición y psicológicas. También les ofrecemos un albergue llamado Mi Estancia, en donde pueden vivir estos niños durante su tratamiento. Princesa Sofía vive con su mamá en Mi Estancia desde marzo de 2018.

¿Cómo ayudamos a estos niños? Con la generosa contribución de nuestros donantes. Actualmente ayudamos a más de 60 niños con cáncer en tratamiento activo y más de 250 en vigilancia. Gracias a ustedes, gozamos con el porcentaje de sobrevida más alto de cualquier hospital del país (72%).

¡No es justo que un niño no tenga oportunidad de vivir solo porque es pobre!